¿Puedo teletrabajar para una empresa en el extranjero?

Temática

El teletrabajo se ha extendido durante la pandemia y, en muchos casos, se ha consolidado como una política de empresa en multitud de organizaciones. El teletrabajo puede darse entre empresas y empleados ubicados en el mismo país o entre empresas ubicadas en un país y trabajadores en otro diferente. ¿Es posible trabajar en remoto para una empresa en el extranjero?

Opción A: darse de alta como autónomo

El trabajador se da de alta como autónomo en el país en el que reside y presta sus servicios para la empresa ubicada en otro país. En este caso, no estamos ante una relación laboral sino mercantil. El trabajador es, en realidad, un proveedor. Ambas partes deben firmar un acuerdo que regule las condiciones de su actividad y las obligaciones y derechos de cada uno. 

Esta opción tiene riesgos que deben conocerse de antemano:

  • Si el trabajador tenía una relación laboral con la empresa está finalizará, así como los beneficios circunscritos a la misma. Se debe negociar de nuevo con la empresa.
  • Si el autónomo sólo factura a esa empresa puede incurrir en falso autónomo. Esto puede suponer un riesgo para la empresa, que puede ser sancionada.
  • La persona autónoma asume nuevas obligaciones con la Administración del país y nuevos costes derivados de su actividad.

Opción B: Trabajar por cuenta ajena para la empresa

Esta opción es la primera que se considera al plantear el teletrabajo. A pesar de que pueda parecer la solución más obvia, tiene una gran complejidad para la empresa. Esta opción obliga a la empresa a tener presencia en el país en el que reside el trabajador. ¿Por qué? Porque la empresa debe pagar las cotizaciones del teletrabajador en el país en cuestión. Esto tiene costes añadidos a los costes salariales.

En este artículo contamos los tipos de sedes para las empresas en España.

Opción C: Trabajar por cuenta ajena a través de una empresa intermediaria

Esta es una opción poco conocida pero que cada vez tiene más peso en el mercado. Supone la entrada de un nuevo agente en la relación empresa-empleado.

Una empresa intermediaria con sede en el país en el que reside el teletrabajador contrata a este. De esta forma, puede hacerse cargo de sus obligaciones como empleador en el país sin coste añadido. Por otro lado, factura los costes asociados al trabajador y una comisión a la empresa en el extranjero. El trabajador sigue prestando sus servicios a la empresa para la empresa en el extranjero, pero la relación laboral la establece con la empresa intermediaria.

En RemotEU hemos contactado con varias empresas intermediarias para conocer su funcionamiento. Si quieres más información, puedes contactar con nosotros a través de nuestro formulario de contacto.