Obligaciones fiscales para no residentes

Temática

Cuando una persona se traslada a otro país para teletrabajar puede no ser consciente de las implicaciones tributarias que adquiere con el nuevo país al que se ha trasladado. Al principio de su llegada, la persona puede ser considerada no residente, pero igualmente debe cumplir con sus obligaciones fiscales. A falta de una legislación europea común, cada país aplica distintas fórmulas para paliar esta situación.

¿Cómo gravan los países las rentas obtenidas en su país por personas que no son consideradas residentes fiscales?

España ha creado el impuesto de la renta de personas no residentes, un tributo de carácter trimestral que se basa en gravar las rentas obtenidas en territorio español durante un periodo inferior a seis meses, es decir, siempre y cuando no seas considerado residente fiscal español. Este impuesto se debe declarar quince días después de terminar el trimestre y tiene un gravamen de entre un 19 y un 24% de las rentas obtenidas.

En el caso de Irlanda, este país ha decidido crear el “split-year”. En caso de no ser considerado residente fiscal irlandés, únicamente pagarías impuestos por las rentas obtenidas en tu estancia en Irlanda.

Italia y Francia también gravan la renta producida en el país a pesar de no ser considerado/a residente fiscal.

Para evitar pagar impuestos tanto en el país donde uno es considerado residente fiscal como en el que ha trabajado durante un periodo de tiempo existen los convenios para evitar la doble imposición. De modo que, si entre ambos países está vigente dicho convenio, no pagarás impuestos dos veces. Asegúrate de ello cuando te establezcas en otro país, pues no todos los países tienen este tipo de acuerdos entre sí.